Jessica Galbau, ingeniera en administración de empresas, es una de las líderes del taller automotriz AutoGalvez, empresa familiar en la que lleva 15 años. Sin embargo, ha tenido que ganarse con esfuerzo y estudios su lugar dentro de un rubro que históricamente ha sido más ligado a los hombres.
Frecuentemente, nos encontramos con muchos hombres en los talleres mecánicos, donde solemos hacer el cambio de aceite o arreglar uno que otro desperfecto de nuestro vehículo. Sin embargo, en AutoGalvez no es el caso, y todo se debe a una ingeniera en administración de empresas del Centro Docente y de Vinculación de la Universidad Arturo Prat en Santiago.
Se trata de Jessica Galbau, mujer de 43 años y madre de dos hijos, quien comenzó su trayectoria universitaria con la carrera técnica en Administración y Gestión de Personas. Luego, decidió seguir con el programa de Continuidad de Estudios y terminó convirtiéndose en una profesional.
“La empresa en la que trabajo es una empresa familiar, y trabajo ahí desde hace 15 años. Entonces, necesitaba profesionalizar mis conocimientos, por lo que quería estudiar algo relacionado que pudiera ayudarme a desarrollarme dentro de la empresa y que esta pudiera crecer”, expresó.
Además, aseguró que: “Elegí la UNAP porque cumplía con los horarios. Podía estudiar sin dejar de lado mi trabajo y me permitía compatibilizar mi trabajo, los estudios y familia”.
¿Cómo es para una mujer trabajar en el rubro automotriz?
Jessica está inmersa en un mundo laboral dominado por hombres, tanto trabajadores como dueños de talleres. A pesar de eso, se ha ganado un lugar y consideración en este rubro, donde los resultados y el crecimiento de AutoGalvez son su carta de presentación.
“Yo estoy inmersa en un mundo de hombres, donde los mecánicos son hombres, donde los dueños del taller son hombres, donde todo está pensado y visto desde la perspectiva de un hombre. La universidad me ayudó, desde mi feminidad, a hacer crecer el negocio y sacar todos esos estereotipos machistas y empezar a entender, por ejemplo, las relaciones interpersonales con los trabajadores”, comentó.
En su empresa no solo le ha dado un espacio a ella, quien se desempeña como administradora, sino que también le han abierto las puertas a las mujeres que les apasiona la mecánica, incluso, aseguró que trabajan de forma más eficiente que muchos hombres.
“Nosotros hemos contratado a una mujer que es mecánica. Trabaja súper bien y con sus habilidades femeninas hace diagnósticos muy precisos. Ella busca y resuelve de una perspectiva femenina, lo que le ha aportado harto a nuestro local”, apuntó.
Jessica sabe que para las mujeres entrar al mundo automotriz es complicado, debido a todos los estereotipos que existen. En ese sentido, se tomó un tiempo para enviarles un mensaje a todas aquellas que tienen este gusto por los autos y la mecánica.
“Las mujeres pueden ser igual de buenas y hasta mejores que los hombres en el área mecánica. Es duro al principio, pero cuando ya una demuestra que en realidad sí tiene las habilidades que se requieren, eres aceptada y considerada por tus pares. Al principio es difícil, cuesta, pero se puede”, señaló.
Jessica Galbau es un ejemplo para la equidad de género en el mundo laboral, debido a que ha logrado insertarse y destacar en un rubro dominado por los hombres. Y no solo eso, con su éxito y oportunidades les ha hecho una ruta a otras mujeres que buscan su lugar en la industria automotriz.