
Crichna Jara Mieres(Victoriense, 25 años) pudo cumplir el sueño que tenía desde su niñez y que la acompañó gran parte de su vida, estudiar una carrera donde pudiera compaginar deporte, salud, rehabilitación del cuerpo y enseñanza.
En el año 2024 se tituló como Kinesióloga de la Sede Victoria. “Pienso que, a través de la kinesiología, puedo ayudar a las personas, al igual que yo lo hice, a continuar con su pasión”, porque desde muy pequeña ha estado ligada al deporte.
Entró a estudiar en el año 2020, marcado por una pandemia a nivel global, lo que trazó desde un inicio su formación con gran esfuerzo y resiliencia. Vale indicar que en esa época hubo momentos difíciles para todos los estudiantes, en especial con esta modalidad telemática de los primeros dos años, lo que incluso redundó en mayor cantidad de crisis de salud mental y deserción de las carreras, que en tiempos normales.

“Uno de los principales desafíos que me tocó enfrentar fue iniciar mis estudios durante la pandemia por COVID-19, un período marcado por la incertidumbre y por condiciones que muchas veces no eran las más adecuadas para el aprendizaje. Sin embargo, la Universidad brindó apoyo constante a los estudiantes, mediante acompañamiento académico, flexibilidad frente a las dificultades del contexto sanitario y herramientas que favorecieron la adaptación a las nuevas modalidades de estudio”. Indica que ello la llevo a sentirse muy acompañada en este proceso.
Destaca que “todos los funcionarios de nuestra carrera cumplían un rol importante dentro de la formación, aun así, las profesoras Paulina Muñoz y Gloria Quiñenao siempre fueron docentes muy cercanas a todos, dándonos su extenso conocimiento en cada clase”.
Crichna nos entrega su consejo para las nuevas generaciones de estudiantes unapinos” nunca descuiden el desarrollo de sus habilidades blandas. Los conocimientos técnicos son esenciales, pero la empatía, la comunicación, el respeto y la capacidad de trabajar en equipo son aspectos que marcan una diferencia significativa en el ejercicio profesional y en la relación con los usuarios”.

Nos relata que su formación académica influyó en su estilo de liderazgo al enseñarle la importancia del trabajo colaborativo, la comunicación efectiva y el respeto por las distintas perspectivas dentro de un equipo, además aprendió que liderar también es escuchar y contribuir.
En la actualidad pone en práctica estas habilidades con sus estudiantes de tercero y cuarto año de la carrera en la Sede Victoria y trabajando como kinesióloga de una escuela privada de fútbol en la misma ciudad.
“Ser Alumni de la UNAP Sede Victoria significa mantener un vínculo con la institución que formó parte importante de mi desarrollo personal y profesional, me genera un sentimiento de orgullo y gratitud, ya que fue el lugar donde adquirí conocimientos, desarrollé habilidades y viví experiencias que contribuyeron a mi crecimiento como kinesióloga”.
Quiere continuar perfeccionándose en su área, por ahora ha tomado algunos cursos desde lo deportivo hasta lo neurológico y cardiorrespiratorio. Crichna es muy joven aún y tiene muy claro el camino que quiere trazar, acompañando a niños y jóvenes en descubrir su pasión y mostrar, que cuando se ama de verdad un sueño, ni una pandemia podrá desviarla de ese camino, es más solo la hizo más fuerte y decidida.
